divendres, 21 de juliol de 2017

Un bareto de les Guilleries

És dissabte, però ja de bon matí el bar és ple de gent esmorzant. L'atmosfera és carregada de veus fortes i del fum blavós dels caliquenyos. El terra s'enganxa a les soles de les sabates malgrat que sembla impecablement fregat. A tot el local hi suren aromes de rom i ratafia. Els cambrers surten fent equilibris portentosos duent tres o quatre plats amb mans i avantbraços. Plats de diàmetre considerable, a vessar de mongetes, botifarres, escalivada, cansalada viada, empedrat…  Esmorzars de bosquerols, carregats de calories.

En Ditxo, que avui ens fa de guia, saluda l'amo, que fa cafès darrera la barra, caravermell i amb un somriure franc, satisfet de repartir felicitat de bon matí. ‘Nanos, tireu cap al final, allà al racó, que ara vindrà la noia a demanar-vos què voleu.’ I nosaltres tirem cap al final i seiem al voltant d'una petita taula rodona.

Avui l'ambient és distès. Es nota en els gestos i les converses del personal. Avui no s'ha de pencar i la manca de pressa permet allargar la conversa, l'anar d'una taula a l'altra a saludar o a fer bromes o comentaris de gust discutible però que fan riure a tothom, què coi.

Ve la noia. Seriosa i decidida per la feinada que té però d'una simpatia intel·ligent i franca. La veig estirar-se la cua de cavall i allisar-se els cabells mentre ve de camí. Quan arriba passa un drap per la taula i treu una llibreteta de sota del davantal blanc. ‘Què hi posem, macos?’

Demanem menjar tant contundent com la resta de comensals i un porró de vi, que hi afegeix en Ditxo. La noia marxa decidida i encara prenent notes.

Fora fa un dia ronso del mes de maig, d'aquells que dubten entre fotre un aiguat o fer lluir un sol que faci petar les pedres. Tant de bo aguanti així, amb el sol tapat i el ruixat que es reservi fins al vespre. Després d'esmorzar volem acostar-nos a la fageda on en Ditxo diu haver trobat una becada abans-d'ahir. A veure si encara la tindrem nidificant a les Guilleries!

Torna la noia amb el porró, gots i un platet d'arbequines. Faci sol o plogui el dia es presenta interessant. Àpat amb amics i misteris a la Natura. Omplim gots i brindem, reconeixent la nostra debilitat per aquests bars de poble que supuren humanitat per tot arreu.

dijous, 8 de juny de 2017

Capgros comú

Capgros comú (Carcharodus alceae), una papalloneta de la família dels hespèrids. Els hespèrids podrien ser un grup amb algunes característiques de les papallones diürnes i altres de les nocturnes. #SCFarners


dilluns, 15 de maig de 2017

Racons de la Selva

Paisatges que val més que no siguin gaire coneguts i que es preservin sense intervenció i en l'anonimat. Comarca de la Selva.

Fes un cop d'ull al tuit de @alfonsdg: https://twitter.com/alfonsdg/status/860919789623152640?s=09

Aus migratòries i estany de Sils a Ser Girona


 Una curta intervenció a Cadena Ser parlant de les aus migratòries i l'estany de Sils.

divendres, 12 de maig de 2017

'Pájaros en la cabeza' @ramonhoms @TundraEdiciones @victorjhernandz


 Leí 'Malalt d'ocells' (enfermo de pájaros) hace casi tres lustros, poco después de su publicación. Por aquel entonces no conocía a Ramón Homs, uno de sus autores, pero sí que era yo un pajarero de los de manual, de pájaros anidando en la cabeza hacía ya bastante tiempo. De hecho, al contrario que el protagonista del libro, creo que siempre lo he sido. Un pajarero o, más bien, un bichero. Creo que nací siendo así. 

Tampoco era entonces padre de familia. Me faltaban aún unos cuantos años para serlo pero en mi imaginación me veía como padre llevando a mis hijos a observar pájaros en largas y emocionantes excursiones en plena Naturaleza. Y esa fue una de las facetas de la novela que se grabó en mi memoria. En cierto modo, al leerla me vi retratado a mi mismo en un deseado futuro. Me reconocí en el protagonista en muchas de las escenas, y un servidor, que es niñero y sensible en todo lo que concierne a la infancia, se emocionó mucho con algunos pasajes del libro. 

Los años pasaron y llegaron mis hijos. Y quiso el destino que Ramón y yo nos conociéramos y que entabláramos amistad. No pocas de las escenas del libro se proyectaron en mi vida real estando de pajareo ya con mis niños, y eso es algo que he comentado con Ramón más de una vez. 

Todo ésto para decir que muchas de las situaciones que se relatan en la novela están tan ajustadas a la realidad que estoy seguro que más de un lector sonreirá y se sentirá identificado. Y ésto sólo lo puede conseguir alguien que, como Ramón y Xavier, lo habían conocido de primera mano. 

'Pájaros en la cabeza' es, sin duda, un libro divertidísimo, pero también es un elogio a la pasión por la Naturaleza y una llamada sensible a la amistad, a la familia (en el sentido más amplio de la palabra), y a todas las relaciones humanas. 

diumenge, 2 d’abril de 2017

'La presa de hoy' de Dave Langlois






 Cuando eres conocedor de que alguien tiene el impagable don de saber transmitir y de hacer sentir emociones con las palabras, esperas que ese alguien, tarde o temprano, acabe dando facilidades para que ese maravilloso proceder acabe llegando al mayor número de personas posible. Es decir, que publique.

Las palabras, y el hecho de hilvanarlas para darles un sentido especial que transmita y emocione, es sin duda una de las más altas expresiones del arte, a la que yo situaría justo por detrás de la música, la cual me parece la más sublime de todas. A fin de cuentas, ¿qué es la lectura consciente sino la música que forman las palabras en nuestro intelecto?

Bien, pues con Dave Langlois pasó eso. Los que sólo tenemos ocasión de conocerlo a través de sus cortos escritos publicados en formas de mensajes enviados a foros y en otras plataformas virtuales, esperábamos con impaciencia 'algo' suyo que fuera publicado. Tal era, y es, la exquisitez de un simple mensaje suyo enviado a un foro, explicando cómo evolucionan los cantos de las aves vecinas durante los amaneceres o describiendo con cuatro pinceladas de sílabas magistrales el paisaje de ese mismo amanecer visto por el esforzado ciclista que ama a las aves.

No os voy a contar demasiado de la novela. Sólo quiero decir que en ella encontrareis todo lo que acabo de explicar: el don de hacer esas cosas tan bonitas con las palabras, las emocionantes descripciones de las aves y la pasión hacia ellas y hacia la Naturaleza que destila su autor. 

Pero en la novela hay mucho más. La novela es una radiografia del estado actual de la conservación de la Naturaleza. Una radiografia cruel y cruda, dónde Dave ha hecho sus aportaciones para darle curso como historia, una historia dónde encontrar pasión, odio, amor y miedo. Un miedo que, por ser tan brutal y real, da escalofríos.

dilluns, 9 de gener de 2017

Cuando los naturalistas buscan lobos



 Cuando los naturalistas buscan lobos pasa que los encuentran. Y esa es, sin duda, una de las experiencias que más los marcarán. Permanecerán en sus memorias con una nitidez comparable a las emociones humanas más intensas, aunque dicha experiencia haya sido tan efímera que sólo fuera de unos pocos segundos y se haya producido lustros atrás.

Llega un día en que uno pasa de ser un joven naturalista a ser un señor que 'entiende de bichos', en esa edad indeterminada en que ya no se es tan joven para según qué cosas, ni tan mayor como para dejar de hacer según qué otras. Se acumulan experiencias más por el paso de los años que por una vida intensa, llena de aventuras y vivida al límite. Al menos en mi caso.

Un buen día, alguien decide liarse la manta a la cabeza y abre una editorial para publicar todo lo que a los naturalistas nos hubiera encantado encontrar hace veinte años. Alguien que tiene entre ceja y ceja impulsar lo que los anglosajones llaman 'Nature writing', que viene a ser algo como literatura de Naturaleza o naturalista. Y ese alguien, que seguramente tiene en cuenta todo lo anterior, otro buen día decide que qué mejor idea para dar a conocer a uno de los más bellos y proscritos representantes de la fauna ibérica que recoger y publicar los relatos de un grupo más o menos nutrido de naturalistas y conocedores de la especie. Y ese alguien te pide que participes en ese proyecto, y entonces uno cae en la cuenta de que a lo mejor sí que es un señor que entiende de bichos, o que, como mínimo, intenta transmitir la pasión que siente por la Naturaleza, y decide, con jolgorio y agradecimiento, participar.

Y así, he querido imaginarme yo, es como debió nacer la idea de 'Encuentros con lobos'.

Una vez leído y digerido todos y cada uno de los relatos que engloba este título acabado de salir de imprenta, llego a varias conclusiones sobre cómo han sido estos encuentros con lobos y cómo los hemos intentado narrar.

Una primera conclusión ya la he expuesto en el primer parágrafo de esta entrada. Ir a por el lobo, preparar su búsqueda, buscarlo y encontrarlo (o no) es una experiencia que emociona, motiva, produce torrentes de adrenalina, subidones, alegrías, llantos, cursiladas, carcajadas y erizamientos de pelos de distintas partes del cuerpo. Es así. Y así hay que explicarlo. Y así se explica bellamente en todos los relatos. En todos ellos se destila PASIÓN, así, en mayúsculas, respeto y admiración por ese animal tan bello y vilipendiado de la fauna ibérica, tan ansiado, soñado y buscado por los admiradores de la Naturaleza de Península.

Una segunda conclusión al leer el libro. Hubo una persona, una persona admirable, que marcó a toda una generación y que ha supuesto y supone el que aún hoy día el lobo pueda seguir campando por gran parte del territorio ibérico y que su nombre vaya asociado indisolublemente al del gran depredador. Ese alguien fue el Dr. Félix Rodríguez de la Fuente. En la mayoría de los relatos del libro aparece citado directa o indirectamente. Tan honda fue la impronta que Félix consiguió con sus programas, tan intensas eran sus palabras, tan cargadas de dramatismo las escenas en que aparecía el lobo. Estoy convencido de no errar si digo que, como a mi, a muchos naturalistas, al oir hablar del lobo, nos viene a la memoria alguna escena de 'El hombre y la Tierra', acompañada siempre de la tremenda y acertadísima música que compuso el inconmensurable Antón García Abril. Cuánto le debe el lobo a Félix y cuánto de debemos todos a él.

Por último, y para no extenderme más y no aburrir, exponer una última y curiosa conclusión. He encontrado una cierta coincidencia en muchos de los relatos en que se narraban encuentros con lobos. Más en concreto con lobos machos. ¿Todos era enormes, imponentes o soberbios ejemplares? Seguro que sí.


P.S.: Vaya. Me olvidó de lo principal. Evidentemente recomiendo mucho la lectura del libro, no sólo para naturalistas o aficionados (no voy decir lo de 'lectura obligada', aquí nadie obliga a nada), sino para todo aquel que quiera entender por qué motiva tanto la observación de uno de los más grandes tesoros faunísticos de toda Europa. Una joya de las que deberíamos estar orgullosos y que debería contar con la gestión adecuada y merecedora de toda atención.


Un bareto de les Guilleries

És dissabte, però ja de bon matí el bar és ple de gent esmorzant. L'atmosfera és carregada de veus fortes i del fum blavós dels calique...